Clique para imprimir ou utilize o menu Arquivo > Imprimir do seu Browser
Perfil Paraguay

Maria Victoria Heikel*

Sumario

1. Introducción

2. Características demográficas

3. Posición en la familia

4. Quehaceres domésticos

5. Empleo doméstico (o el trabajo doméstico por pago)

6. Educación

7. Ocupación
7.1 Desempleo
7.2 Posición en la ocupación
7.3 Ocupación principal

8. Niveles de ingreso y equidad de género

9. Síntesis de inequidades de ingresos

Bibliografía


1. Introducción

El Proyecto "Condición femenina en los países del MERCOSUR": Sistema integrado de Indicadores de Género en las Areas de Trabajo y Educación (SIIG/Trab/Ed) que se realiza a través del Instituto Brasilero de Administración Municipal (IBAM) de Río de Janeiro (Brasil), ha asumido la responsabilidad de construir una visión común sobre las características de las relaciones de género en estas dos áreas para, a través de su visibilización, contribuir a reducir las desigualdades existentes entre hombres y mujeres.

El área de trabajo es considerada como un espacio de articulación entre los individuos y la estructura económica, en el cual además de las variables estrictamente económicas tienen un impacto diferencial otros aspectos, de tipo culturales, que condicionan el comportamiento tanto de las exigencias como de los beneficios del mercado hacia el trabajo de las mujeres. La educación puede ser considerada como una herramienta que podrá facilitar una más efectiva (y equitativa) inserción de las mujeres en el mercado de trabajo pero aquí también habrá que considerar el peso que tienen en los diferentes contextos, las variables socio-culturales.

El Estudio coordinado por el IBAM está siendo realizado con la participación de los cuatro países del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), cada uno aportando a la interpretación del comportamiento de los indicadores construidos específicamente para la realización de este estudio. Las bases de datos son oficiales, provienen de las Encuestas de Hogares de cada país correspondientes a los años 1995 y 1999. La definición de los años sobre los cuales se ha aplicado el SIIG/Trab/Ed responde a la necesaria combinación entre la pertinencia de la información más recientemente recogida y la posibilidad de definir indicadores que garanticen la comparabilidad. Por esta misma razón, en algunos casos las definiciones de las variables seleccionadas fueron homologadas entre los países modificando -aunque no de manera sustantiva- la utilizada internamente.

El SIIG/Trab/Ed fue construido respetando el máximo nivel de desagregación posible y aquí radica una utilidad adicional ya que provee información hacia el interior de los países al nivel departamental y distrital.

Los resultados del estudio proveerán de información estadística de género relevante para incidir tanto sobre la definición de políticas públicas pertinentes a las diferentes instancias de los gobiernos nacionales y del MERCOSUR como sobre el funcionamiento y la gestión de los gobiernos locales.

En el caso de Paraguay, este estudio se debe inscribir entre otros procesos que se vienen desarrollando desde el inicio de la transición democrática (1989), estos son: i) la democratización de la información como parte de la modernización institucional de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos; ii) la promoción de políticas públicas de género en el marco del Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, de la Secretaría de la Mujer, y iii) el proceso de Descentralización del Estado y las políticas públicas.

El hecho de que el SIIG/Trab/Ed se concentre en la elaboración de indicadores de género, agrega la posibilidad de avanzar más en un campo que, si bien ha tenido sus logros en el nivel nacional, es incipiente y heterogéneo al nivel de gobiernos locales.

Así también, la disponibilidad de indicadores sobre trabajo y educación permitirá, al nivel nacional, una primera evaluación del cumplimiento de los Objetivos del Plan de Igualdad de Oportunidades y, en el nivel local, que los gobiernos departamentales dispongan de información actualizada, sobre la cual diseñar programas de concertación económica y social que permitan no solamente detectar los problemas más urgentes sino también los indicadores que cada comunidad se compromete a alcanzar.

El período seleccionado para el Estudio: 1995 a 1999, tiene en el Paraguay significados particulares en las áreas de Empleo y Educación. En el primero, según investigaciones realizadas por la OIT (2000), se ha constatado que el mercado de trabajo en general y el femenino en particular han sufrido transformaciones por: i) el impacto de la crisis del sector financiero (en 1995 y 1997), ii) la recesión que desencadenó el cierre del comercio por "triangulación" especialmente en la frontera con Brasil, y iii) la presión en el mercado que ejerce la mano de obra retornada desde Argentina.

Entre las transformaciones más importantes que se habían registrado en la fuerza de trabajo femenina se ha constatado que ya no se inscriben mayoritariamente en los servicios, sino que han diversificado su inserción compartiendo esta categoría con el comercio (especialmente comercio informal urbano). Del mismo modo se ha registrado el crecimiento de las mujeres empleadas por los gobiernos municipales (de elección popular directa a partir de 1991) y la contracción del sector de manufacturas, que se desplaza desde los centros más urbanizados hacia los de menor población urbana en el interior del país. A partir de estos cambios se advierte una cierta ruralización de los que hasta inicios de la década del noventa esta la estructura ocupacional típica de las mujeres urbanas. En las ciudades más grandes y en contextos de mayor desarrollo se ha registrado un suave acortamiento de las brechas entre hombres y mujeres tanto en la diversificación de las ocupaciones como en la variable ingreso. Paralelamente, la segregación y segmentación tan típicas de la mano de obra femenina tiende a migrar hacia ciudades intermedias de la periferia del área Metropolitana y grandes ciudades fronterizas en los Departamentos de Alto Paraná e Itapúa, acelerando la proletarización del sector campesino. Estos cambios tiene también un impacto diferencial de género ya que las mujeres campesinas no se reconocen como trabajadoras cuando realizan tareas rurales, y sin embargo sí se consideran económicamente activas cuando se desempeñan en trabajos más "urbanos". Son justamente los trabajos del sector industrial y las manufacturas los que van migrando hacia la periferia urbana en el limite con el área rural.

Aún así subiste una fuerte segregación en la estructura ocupacional de las mujeres que reúne solo un cinco por ciento de ellas en las ocupaciones más rentables, mientras que el veinte y cinco por ciento se concentra en el extremo inverso de las ocupaciones menos rentables. La inserción de los hombres tiene a ser inversa, especialmente en las áreas de menor modernización del mercado de trabajo.

La educación también ha tenido cambios importantes durante la década de los noventa, el principal esta dado por el inicio de la "Reforma Educativa" que implicó tanto la renovación curricular para el estamento estudiantil y docente como la aprobación de importantes reformas legislativas, entre las cuales se debe destacar la obligatoriedad y gratuidad de educación pre-primaria la escolar básica de nueve años de duración. Esta sola medida ha significado la permanencia de las y los estudiantes ente el sexto y séptimo año de escolaridad, que anteriormente era el punto más importante de deserción del sistema.

Otro fenómeno fue el surgimiento de centros educativos de nivel medio, desde el sector privado, especialmente en ciudades urbanas intermedias y del área rural. Dichos centros se han caracterizado por su insuficiente infraestructura y solvencia educacional. Sin embargo han tenido un fuerte impacto en el incremento de la matricula de educación de nivel medio. Hacia los últimos años de la década del noventa, la recesión económica ha significado una muy fuerte migración estudiantil desde los centro privados de enseñanza hacia los colegios nacionales del sector público. En este movimiento también fueron afectados los centros del nivel medio más precarios, a los cuales se hacia referencia anteriormente. Es decir, que si bien durante la década se ha registrado un fuerte incremento en la matricula secundaria por la reforma legislativa y la explosión de pequeños colegios, este fenómeno tenderá a disminuir e incluso se puede prever una nueva contracción de la matricula escolar de nivel medio.

Este es el contexto nacional de Paraguay en el cual se han de interpretar los indicadores del SIIG/Trab/Ed.

2. Características demográficas



El Paraguay tiene 406.752 Km2 y una densidad de 13.2 Hab/Km2. Con una población total de 5634.342 habitantes en 19991. La distribución de su población está fuertemente concentrada en la ciudad de Asunción (10.5% y 4.767,7 Hab/Km2); el Departamento Central - que incluye el área metropolitana (24.8% y 518,8 Hab/Km2) y el Departamento de Alto Paraná (11.25% y 44.8 Hab/Km2). Juntos Asunción y Central reúnen a más de un tercio de la población del país (35.3%); mientras que toda la región del Chaco que ocupa un sesenta por ciento del territorio nacional, es habitada por menos del 2 por ciento de la población.

El contexto demográfico del Paraguay se ha caracterizado históricamente por su alta concentración en el área de la ciudad capital (Asunción) y por las fuertes corrientes migratorias internas con destino urbano (de larga distancia en el pasado y de muy corta distancia en la ultima década). La reciente disminución de sus indicadores de mortalidad (tasa bruta de mortalidad de 5.3 por mil), junto con las dificultades de disminución de sus nivel de fecundidad (tasa global de 4.1 hijos por mujer), dan como resultado un alto crecimiento demográfico (tasa de crecimiento total de 2.6 % anual medio).2

La distribución espacial de la población se ha visto afectada recientemente por el crecimiento de centros urbanos3 en las ciudades intermedias del interior del país, aunque sin llegar aún a modificar la fuerte concentración del área central. Los departamentos de Alto Paraná; San Pedro, Caaguazú e Itapúa se están desarrollando como alternativas urbanas al crecimiento de la zona Central; mientras que Concepción y Misiones, además de los Departamentos de la Región del Chaco, prácticamente no han podido incrementar su volumen de población, lo cual llevaría a pensar en que se mantienen los procesos de expulsión migratoria si se considera que en dichos departamentos las tasas de fecundidad siguen siendo de las más altas.

La distribución por sexo a nivel de país esta equilibrada, con una suave tendencia hacia la supremacía femenina. El hecho de que las mujeres sean casi uno por ciento más que los hombres ya no puede interpretarse -como se hacia históricamente-, como la consecuencia de guerras internacionales, sino por un lento pero sostenido proceso de envejecimiento de la población que se corresponde con una esperanza de vida más prolongada en las mujeres (72.3 años en las mujeres y 67.8 años en los hombres, para 1999).

Sin embargo, en el análisis por departamentos, este equilibrio se observa sólo en los departamentos de Guairá, Itapúa y Pte. Hayes. La diferente distribución espacial por sexo se corresponde con las diferencias productivas de los departamentos, con una mayor presencia femenina en aquellos más urbanizados y de supremacía masculina en los de vocación agraria. Así, se puede observar claramente la mayor presencia de mujeres en el Area de Asunción y Central; mientras que los hombres están más concentrados en San Pedro, Caaguazú y Caazapá.

A su vez, las diferencias económicas son acompañadas por diferenciales migratorios, que hacen de Caazapá, como ejemplo más notorio, un departamento de poblamiento antiguo de producción rural y cuyos centros urbanos no se han desarrollado. Este departamento tiene muy escasa población (2.8%) y en él predominan los hombres.

Tabla 1
Proporción de hombres y mujeres sobre la población total

Departamentos Hombres Mujeres
1999 1995 1999 1995
Asunción 46,2 46,1 53,8 53,9
Concepción 48,4 49,1 51,6 50,9
San Pedro 53,7 52,8 46,3 47,2
Cordillera 51,7 51,2 48,3 48,8
Guairá 50,0 48,9 50,0 51,1
Caaguazú 50,9 52,5 49,1 47,5
Caazapá 51,0 52,0 49,0 48,0
Itapúa 49,8 50,5 50,2 49,5
Misiones 47,2 47,8 52,8 52,2
Paraguarí 50,7 52,4 49,3 47,6
Alto Paraná 51,0 50,8 49,0 49,2
Central 47,1 49,2 52,9 50,8
Ñeembucú 46,7 50,5 53,3 49,5
Amambay 48,8 48,0 51,2 52,0
Canindeyú 50,9 52,6 49,1 47,4
Pdte. Hayes 49,6 47,5 50,4 52,5
PARAGUAY 49,2 50,0 50,8 50,0

Caaguazú, está ubicado en el centro del país y fue en los últimos veinte años el punto de cruce de las corrientes migratorias hacia el Este y Norte del País. La zona es asiento de actividades relacionadas con el almacenamiento e industrialización de graños, el procesamiento de la madera y el faenamiento y procesamiento inicial de carne. Es uno de los polos de atracción migratoria masculina más importantes del país. Sin embargo, en este caso, la presencia de actividades agroindustriales está acompañada del crecimiento de actividades manufactureras en áreas urbanas y semiurbanas, lo cual se acompaña de un progresivo incremento de mujeres en un departamento que fue hasta hace muy poco de supremacía masculina (52.5% en 1995 y 50.9% en 1999). Es de suponer que en los próximos años la presencia de las mujeres en el departamento sea mayor.

Alto Paraná e Itapúa también son departamento que mantienen un relativo equilibrio en su composición por sexo. En ambos casos, aún cuando se trata de destinos migratorios masculinos y con asiento preferentemente rural, el crecimiento de sus principales centros urbanos y su ubicación estratégica en la frontera con Brasil y Argentina, respectivamente, hace que sean cada vez más considerados en las decisiones migratorias femeninas.4

Finalmente está el caso de San Pedro, donde la presencia masculina es mayor debido a la migración con destino rural y que incluye, en los últimos años, desplazamientos de corta distancia desde los departamentos vecinos pero siempre con un destino preferentemente rural.

Tabla 2
Edad media de la población, por sexo (1995 y 1999)

Departamentos Total Hombres Mujeres
1999 1995 1999 1995 1999 1995
Asunción 31,1 28,0 30,2 27,1 27,1 28,9
Concepción 24,3 22,6 22,8 22,3 22,3 22,8
San Pedro 22,4 22,9 22,5 23,4 23,4 22,2
Cordillera 27,6 25,2 26,6 24,9 24,9 25,4
Guairá 29,5 27,7 28,1 27,6 27,6 27,8
Caaguazú 23,3 23,1 23,2 22,6 22,6 23,5
Caazapá 24,2 22,9 23,8 22,9 22,9 22,9
Itapúa 23,9 22,7 23,8 22,7 22,7 22,6
Misiones 26,7 25,7 27,0 24,8 24,8 26,5
Paraguarí 28,4 26,3 27,0 24,9 24,9 27,7
Alto Paraná 22,6 22,1 22,6 22,3 22,3 21,9
Central 23,5 24,5 23,6 23,9 23,9 25,0
Ñeembucú 29,3 28,4 29,2 26,7 26,7 30,1
Amambay 23,6 22,6 23,1 21,7 21,7 23,5
Canindeyú 23,1 21,4 23,8 21,4 21,4 21,4
Pdte. Hayes 23,9 23,3 22,5 23,4 23,4 23,3
PARAGUAY 25,0 24,3 24,6 23,9 23,9 24,7

En el Paraguay, la permanencia de muy altas tasas de fecundidad es la causa principal de la notable juventud de su población.

A nivel departamental, es Asunción, por lejos, la ciudad donde la población es menos joven, lo cual se repite en las áreas de antiguo poblamiento. Además, es Asunción el lugar donde la tasa de reproducción es menor (2.6 hijos global).

En departamentos de más antiguo poblamiento se encuentran promedios más altos de edad aún cuando sus respectivas tasas de fecundidad puedan ser de las más altas del país lo que se explica por el nivel de concentración poblacional relativamente bajo. Esta es la situación en Guairá, Cordillera, Paraguari y Ñeembucú. Todos, además, con un bajo nivel de desarrollo socioeconómico y con la característica de ser sitios de expulsión migratoria.

La población más joven está asentada en los departamentos de: San Pedro, Alto Paraná; Amambay, Canindeyú, Caaguazú e Itapua que son, prácticamente todos de crecimiento demográfico reciente y de atracción migratoria, con excepción de Itapúa que fue destino de migraciones internacional en épocas pasadas.

En cuanto a las diferencias por sexo puede observarse que cuanto más antiguo el poblamiento mayores son las diferencias de edad entre hombres y mujeres, en el sentido de un mayor envejecimiento de la población femenina que no ha emigrado.

Sin considerar la variable sexo, se puede observar que la más baja concentración de menores de 1 año está en Asunción. Este fenómeno no puede ser considerado como característico de las áreas más urbanizadas del Paraguay porque, por ejemplo, el departamento Central (que es el segundo en cuanto concentración urbana) aún mantiene un alto nivel de concentración de menores de 1 año, con un comportamiento más parecido a las áreas del interior del país. Es como si la transición demográfica estuviera todavía muy concentrada en Asunción.

Tabla3
Proporción de personas con menos de un año
sobre la población total

Departamentos Proporción total
1999 1995
Asunción 1,9 2,2
Concepción 3,9 2,3
San Pedro 2,8 2,3
Cordillera 2,3 2,7
Guairá 1,6 2,1
Caaguazú 2,7 2,9
Caazapá 2,8 3,1
Itapúa 1,6 2,4
Misiones 0,3 2,1
Paraguarí 1,5 2,1
Alto Paraná 3,1 3,2
Central 2,6 2,8
Ñeembucú 0,7 1,7
Amambay 1,1 3,7
Canindeyú 1,4 2,2
Pdte. Hayes 4,4 2,7
PARAGUAY 2,4 2,6

También muestran proporciones importantes de menores de 1 año, los departamentos Concepción, Alto Paraná, San Pedro y Caazapá, que tienen en común sus altas tasas de fecundidad. Sin embargo, según la información de la tabla 1, no existe relación entre esta variable y una mayor presencia de mujeres en estos mismos departamentos, lo cual significa que en el Paraguay aún se mantiene la tradicional pauta reproductiva de que las mujeres migrantes regresen a sus lugares de origen para tener sus hijos (especialmente los primeros) y los dejen allí en los primeros años de la vida, aunque ellas estén residiendo en otro lugar. Esta practica es particularmente relevante entre las trabajadoras domésticas y las migrantes al exterior, aunque se vaya perdiendo entre las migrantes a centros urbanos intermedios en el interior del país.

Tabla 4
Proporción de personas de 14 años y más sobre la población total, por sexo (1995 y 1999)

Departamento Total Hombres Mujeres
1999 1995 1999 1995 1999 1995
Asunción 75,5 71,4 34,1 31,5 41,4 39,9
Concepción 54,9 53,6 24,5 26,1 30,4 27,5
San Pedro 55,6 55,5 31,0 30,6 24,6 25,0
Cordillera 63,9 57,1 32,0 29,7 31,9 27,3
Guairá 67,5 64,2 33,5 31,8 34,0 32,4
Caaguazú 58,8 55,6 29,7 28,5 29,1 27,1
Caazapá 60,8 57,3 31,0 30,3 29,9 27,0
Itapúa 60,4 56,7 30,2 28,6 30,3 28,1
Misiones 65,7 59,4 30,6 28,1 35,0 31,3
Paraguarí 61,9 61,4 31,0 30,0 30,9 31,4
Alto Paraná 60,3 60,0 30,5 30,2 29,7 29,8
Central 62,2 62,5 29,8 30,2 32,4 32,3
Ñeembucú 67,6 65,8 32,0 31,0 35,6 34,8
Amambay 65,1 59,3 30,2 27,7 34,9 31,5
Canindeyú 60,9 56,7 31,4 29,8 29,5 26,9
Pdte. Hayes 56,9 56,8 25,9 25,6 31,0 31,2
PARAGUAY 62,4 60,5 30,5 29,8 31,9 30,7

Siguiendo con el mismo patrón de edades, a partir de los 14 años se encuentran dos tercios de la población paraguaya con proporciones similares entre hombres y mujeres en el nivel del país, pero con diferencias visibles al interior, entre los diferentes departamentos. Así, confirmando las tendencias antes anotadas, también en esta variable se observa una mayor presencia de mujeres en Asunción y en segundo lugar en el departamento Central; mientras que Concepción, San Pedro y Caaguazú, tienen una mayor proporción de población mayor de 13 años (más mujeres en Concepción, más varones en San Pedro y con proporciones equivalentes en Caaguazú). En los demás departamentos, las diferencias por sexo son escasamente significativas.

Según los indicadores de edad, la ciudad Capital Asunción tiene un perfil diferente al resto del país, en efecto, tiene el promedio de edad más alto, la mayor concentración de mujeres, la menor presencia de menores de un año y la mayor proporción de población de 60 años y más Es como si todas las variables de la transición demográfica estuvieran vigentes en la capital.

Los demás departamentos con población envejecida son -tal como se ha visto en las tablas anteriores- los poblamiento más antiguo y escasa o nula atracción migratoria. Es decir, que su estructura por edad se explica más por factores económicos que demográficos. Es en estos mismos lugares donde, además, predominan las mujeres Cordillera, Guairá, Paraguari, Ñeembucú y Concepción.

En los departamentos donde se había encontrado una mayor presencia masculina, la población mayor de 60 años es más escasa, pero se mantiene un indice de masculinidad más alto aún en los últimos tramos de edad. En estos lugares la mayor esperanza de vida de las mujeres tiene menos peso que el volumen mayor de población masculina. Esto puede verse en los departamentos de San Pedro y Alto Paraná.

Tabla 5
Proporción de personas de 60 años y mas, por sexo (1995 y 1999)

Departamentos Proporción total Proporción hombres Proporción mujeres
1999 1995 1999 1995 1999 1995
Asunción 11,4 9,3 4,6 3,9 6,8 5,4
Concepción 7,7 7,2 2,6 3,4 5,1 3,8
San Pedro 6,3 6,4 3,4 3,4 2,9 3,0
Cordillera 11,0 9,5 5,0 4,9 6,0 4,6
Guairá 11,5 11,5 5,1 5,2 6,5 6,3
Caaguazú 6,3 7,1 3,1 3,7 3,2 3,5
Caazapá 5,8 6,8 2,6 3,3 3,1 3,5
Itapúa 6,7 6,1 3,2 3,0 3,5 3,0
Misiones 10,7 10,0 5,5 3,5 5,1 6,5
Paraguarí 10,7 10,9 4,4 5,6 6,4 5,3
Alto Paraná 4,0 3,7 2,3 1,8 1,7 1,9
Central 4,8 6,1 1,9 2,6 3,0 3,5
Ñeembucú 9,6 10,6 3,8 5,0 5,9 5,6
Amambay 4,8 5,1 2,4 1,7 2,4 3,4
Canindeyú 6,4 4,0 3,2 2,2 3,2 1,8
Pdte. Hayes 3,9 4,2 1,1 2,6 2,8 1,6
PARAGUAY 6,9 7,0 3,1 3,3 3,9 3,7

Así según la estructura por edades se puede confirmar lo anteriormente señalado para menores de 1 año y mayores de 60, es decir, que:

» Asunción tiene la población más envejecida, siguiéndole en este proceso el Departamento Central;
» la población menos joven en los departamentos de poblamiento más antiguo, como es el caso de Paraguari, y
» las áreas de migración más reciente reúnen a la población más joven, como son los casos de los departamentos de San Pedro, Caaguazú, Alto Paraná e Itapúa.

Las diferencias por sexo son, en estas variables, menos importantes.


Grafico 1
Población por grupos de edad y sexo, en departamentos seleccionados

3. Posición en la familia

En el Paraguay, un tercio de la población esta en la posición de jefatura de hogar, proporción ésta que se corresponde con escenarios demográficos jóvenes donde además permanece la organización familiar como organización social básica. En el período esta situación tiene a variar ya que mientras al inicio (1995) uno de cuatro jefes de hogar era mujeres, esta relación se acorta a uno por cada tres en 1999. La mayor proporción de hogares a cargo de mujeres crece, durante el período, en prácticamente todos los departamentos, con excepción de aquellos donde se había encontrado una clara supremacía masculina, como es el caso de San Pedro, Caaguazú y Caazapá. Una mayor presencia de mujeres jefas de hogar implica que se están registrando dos tipos de variaciones demográficas: una más prolongada esperanza de vida para las mujeres, como ya se dijo; y variaciones en la organización familiar, desde el grupo tradicional extendido y completo hacia los grupos monoparentales, alrededor de la mujer.

Los departamentos donde es más alta la presencia de mujeres jefas de hogar son Asunción, Itapúa, Misiones, Paraguari y Concepción, que, como ya se ha visto son los que tienen un índice de feminidad más alto, ya sea porque son el destino de los movimientos migratorios de las mujeres o porque son de expulsión masculina.

La juventud de la población paraguaya vuelve a expresarse en la edad mediana de los jefes de hogar que es también relativamente joven, más en los hombres que en las mujeres. Esto tiene relación principalmente con la esperanza de vida más prolongada de las mujeres, que se reportan como jefas de hogar en el momento de su viudez. Este hecho se corresponde, a su vez, con la menor edad de las mujeres en la posición de cónyuges (hay una diferencia de 12 años de edad entre cónyuges y jefas de hogar en 1999).

Tabla 6
Proporción de personas de 14 años y más, por posición en la familia y sexo
(1995 y 1999)

Departamentos Jefes de hogar Cónyuge
Hombres Mujeres Hombres Mujeres
1999 1995 1999 1995 1999 1995 1999 1995
Asunción 21,5 23,9 10,2 8,7 1,2 1,0 18,3 20,6
Concepción 24,3 26,5 9,3 7,6 0,5 1,4 23,7 24,3
San Pedro 28,9 29,0 4,5 5,1 0,7 0,5 25,5 26,0
Cordillera 24,4 28,9 8,6 7,5 1,1 0,7 20,9 24,4
Guairá 25,6 27,1 9,3 8,7 0,3 - 21,4 24,2
Caaguazú 26,3 30,2 6,2 6,2 0,5 1,0 23,8 26,9
Caazapá 27,0 29,0 6,5 6,4 1,4 0,6 24,6 24,7
Itapúa 25,7 32,1 10,0 5,7 2,6 0,5 21,3 28,8
Misiones 25,6 29,1 11,1 8,9 3,1 0,3 22,7 26,1
Paraguarí 26,3 26,5 10,8 8,3 0,6 0,4 23,1 23,4
Alto Paraná 28,3 29,0 6,9 6,0 1,3 0,8 25,5 25,0
Central 26,8 27,8 8,7 7,2 1,6 1,4 24,2 24,8
Ñeembucú 28,3 28,0 7,1 9,1 0,3 1,6 27,1 26,1
Amambay 24,9 24,4 7,5 8,5 0,7 0,3 21,8 23,3
Canindeyú 32,2 30,6 7,0 5,3 - - 26,0 27,6
Pdte.